martes, 29 de septiembre de 2009
La Insistencia
lunes, 28 de septiembre de 2009
Es Verde
veraz , voraz, vivo, vivaz
Letras
Acostumbrándome
domingo, 27 de septiembre de 2009
EL VIEJO DE LA MONTAÑA
jueves, 24 de septiembre de 2009
miércoles, 23 de septiembre de 2009
martes, 22 de septiembre de 2009
Limpiando mi casa
rompí ventanas
decidí hacer ritual
aromas escondidos,
domingo, 20 de septiembre de 2009
Despedida... Repetida...
sábado, 19 de septiembre de 2009
Arethusa
Sin saber quien eres, te indago
metida dentro de las dobleces
Imprecisas del recuerdo,
te indago en la funda de las piedras
Te indago dentro, y fuera de esta
garrafa lactada de afonía.
Sin saber quien eres,
Más sin embargo te oprimo
en el acero de tu sueño
solitario, quimera de atolón
fortificada, que coagula el lloro
y vuelve ceniza el castigo,
y el rito hierático que palpita
no ayuda mis alas
de hada en huida
Sé que en tu boca florece
la sal y vuelve firmamento la duda,
que hay trayectos que divagan
eclipses y caricias que trepan
aquí ahora y adentro
jueves, 10 de septiembre de 2009
.... Y otros Demonios

Aquel día las hadas, elfos
gnomos y duendes fenecieron
Antes de la alborada
por un triste apagón de candor
y marchito el éxtasis
Se cubrió el bosque de falsos sentimientos.
Pasión, tras el azor de la transición
donde el pesado yermo de la vida
concurre y una agitación de conjuros;
hacen nichos tan lejos de mí
y de ti, en esta frondosidad
que sé muy bien a qué
huelen las osamentas
De la apatía...
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Gay "Alegria"

Es una exhalación su hombría,
siendo veraz con el redivivo
y con los entes clandestinos
en el closet de su cuerpo
Corretean por las avenidas los nietos
de sus no nacidos postreros;
advierto desde la ventana el gris rosa
bordeando por sus fantasías
de floretes subversivo y mefíticos.
Marinerado con sombrilla
con el fulgor necesario
del aquel que fue impúber
tras haber mordisqueado
la carnada de la fornicación.
Más de cien eras milenarias sostienen
las mariposas con semblantes femíneos,
deseosas de sus entrañas,
púrpuras como una tormenta
crepuscular.
Mar Adentro
si mansamente sintiera tus extremos sobre mi piel,
mis labios, tu boca, nuestro aliento
entrelazando nuestras manos como sisellas
allá donde la explosión ahonda,
cabalgáramos en la mar
de tus rompientes, percibirías
un murmullo de espuma
de reverberaciones ,
de estrella sin albor,
como fuego helado,
como fogata húmeda
que alumbra, y calienta
como aguacero con murmullo
a cascada que me moja
y calienta a la vez,
te enterarías, de esta,
sirena de tu costa
voz muda con su jadeo
de gaviota enamorada
que te pretendo.
Si sintiera en mí la lluvia
de tus océanos, la espuma de tu puerto,
la fuerza de tus olas
incitando los costados de mi cuerpo
en medio de los mares,
descendería a la sal de tu esencia
mar adentro, a la deriva.


viernes, 4 de septiembre de 2009
Ni idea...

te acarrea el sino que jamás tino
a revelar el periplo de tus sendasl
la travesía que lleva a tu firmamento.
Ni idea de que me pasa,
que a ratos la oscuridad me excede,
el frío indiferente de la expiración
Entra en mis huesos y se adueña
de este mi aliento de existencia.
ni idea de qué talante, ni sé dónde,
ni sé cómo, ni sé cuando emprendió
a elevar la angustia por mis vetas
y a lacerarme la lobreguez del ébano
ni idea por qué la pasión alzó sus cirios
más arrojados si sabía que la efusión
del céfiro y la corriente del animo
te obligarían lejos de mi cosmos.
ni idea con qué devoción engalanará
tu cuerpo mis caricias si en algún momento
los embates desembocaran en mis litorales
la espuma de tu excéntrica utopía.
ni idea qué, ni sé como, ni sé cuando,
ni dónde, ni por qué, ni de qué modo
se cortará la sinuosa era de la estación
y situará al manifiesto tus caudales.
Ni idea, pero te espero aquí, aferrada
Elipsis

Hoy tengo un corazón doliente que repiquetea
a esquila desgarrada, do se reúnen
las corrientes trapiches y quimeras
y desvaría una cimbra de apego.
En mi seno palpitan nimbos de burbujas,
hojas que el espacio desguarnece
y tus dedos desvisten con lenguas
que saborea el ardor de mi cirio
Hay en mí embates ocultos que desconoces,
cadenciosas oscilaciones de vino vehemente
y cráteres que laten ébano
en el loco cabalgue de mis huesos.
Soy una luz derrochada en elipsis,
el espíritu ingenuo del último capullo,
la risita que inflama la ilusión
en la rueda eterna de los tiempos.
Por eso, cuando das oídos a mis señales,
y te dejas llevar por mis trovas,
sientes cómo la savia te bautiza
en un fecundo ósculo eterno.
Transparencia
(…) entre presunciones que se entrevén
umbrales de sombras sostenidas
en el albor que destaca un haz refulgente
impregnando matices desacertados
entre el ángulo de su ojos
la confusa ceremonia de tu nuez destella
entre el recreo de su imagen
la fresca acción de un semblante, cuyo destino
vibra erguido en una sonrisa
contra mí y contra el tiempo.













