lunes, 14 de agosto de 2017

Seguiré escribiendo







A lo mejor escribir no es más
 que una forma de organizar la locura
 Isidoro Blastein



Y seguiré escribiendo, aunque te liquide con cada letra
Aunque me cueste la vida cada signo, aunque las galimatías tan claras
Te arrebaten el sentido común, sin miedo, sin respeto y sin cariño 
Cariño, seguiré escribiendo, todos los días como un ritual * sexual
Seguiré escribiendo, aunque muera de hambre con los míos
Las letras seguirán destilando, en mis piernas y cabeza, fluirán liquidas
En cada centímetro de mis piensos, porque yo amor, seguiré escribiendo
Aunque pienses e imagines, aunque parezca metáfora o sea literal
Yo bebé, seguiré escribiendo,  expresando y plasmando lo tanto que tengo
Que llevo adentro como un volcán en erupción, lo siento si estos trazos
Trazan el final, nadie me va a condicionar, ni inventar más allá de lo que
Escrito está, aquí ahora mañana y hasta el día de mi muerte, seguiré escribiendo

domingo, 13 de agosto de 2017

La Hora del Te







Te  escondí por miedo a ser vistos
Te perdí  por coraje de no perderte
Te así de mis manos, con mis tobillos
Te sentí con  miedo, tanto que ni me sentía
Te deje solo, mientras desaparecía en el disturbio
Te expulsé de mis fronteras, me quede sin linderos
Te lloré hasta quedarme dormida, sin aliento
Te apreté entre mis piernas,  con la punta de la almohada
Te dormí en una noche tan dulce y feliz como un cumpleaños
Te cree en mis piensos rebeldes, y me recreé contigo
Te quise, me decepcioné, me caí, me levante, volví
Te abandoné,  te decepcione, te extravié, te desaparecí
Te amé, te mire en el espejo, te acaricié te cuidé
Te encontré,  dentro de mí estabas, te reconocí
Te creí llena de certezas, te ilusioné, te abracé te viví
Te dije la verdad y me arrepentí, mentí y remordí
Te tejí una coraza fuerte y caliente  y me la puse
Te sonreí, tuve ataques de risas, que se volvieron de pánico
Te rompí el corazón, para pegar fragmentos de mi alma
Te extrañé, extraño sentir pero nunca te lo diré
Te inventé como un cuento infantil,  con final feliz

sábado, 12 de agosto de 2017

Transmutando sonrisas





Buscando transmutar sonrisas
Que se bautizan en  mea culpa
Mientras lleno tormentas en vasos
Ahogada y flotando en el  desliz
Que tanto me hizo feliz  * por un rato
Latiendo en coraje para ser correcta
Y cauterizar las ganas de verte 
Sonriente, chiquito adolescente  
Inmediato pecado, cancelado
Y es que veo el cariño en mis ojos
Y se asustan las ganas con la rabia
Reclamos no permitidos, vanidad
De ser coherente con el  sentir
No sentir nada, trabajar en ello
Y mi  apego, querido, que se enreda
En mis cabellos y las ganas fluyen
Suben  por mis piernas, las cierro
Ante  el aleteo de tu  sutil pienso
Sublime y suave, lo dejo destilar
Pendiente, para otra vida, será.

lunes, 26 de junio de 2017

Remiendos

Evado tu presencia, para salvar la mía
Ante tus ojos cuchillos, deseo del alma
Que me llenan de dudas sin soberanía
Arrinconada sin tierra, más allá del mar
Correr, mirarte al  pedirte más, irme en ti
Si el tiempo volviera, e invierno estuviera
Repetiría el  frio enfermo soberbio y triste
Que me llevó hasta al final del abismo,
Volvería a vivir cada instante falaz, feliz
De la triste ruina que me acompañaba
Para reconstruir los escombros de este ser
Desde el piso majestuoso de cristal límpido
Las columnas desgastadas, ya forradas de acero
El estima pisoteado, el amor maltrecho, la fe
Renazco en reconocimiento, me reconozco
Acaricio mi divinidad, la sostengo en mi alma
Conozco mi debilidad, la asumo y me alejo de ti

martes, 20 de junio de 2017

Deslastrándome



Y en esta cadena involuntaria, volcánica de sentires
Me deslastro de  los efluvios, emanaciones sordas
Asesinando  ideales con la espina de la realidad
Roza y desemboca ese centelleo de la rutina
Rauda en el menú  agridulce de la vida hambrienta
Y recuerdas, lloras por lo buscado ante ti presente
Y ajustas la cuerda que le da hora a la vida
El aquí, lo real y cotidiano, lo tuyo inerte
Lo amargo, lo sutil, lo involuntario, el pecado
Y vives

Prependiente


Desde el abismo corrió el titubeo
Y ante la duda saltó, creyó volar
Sólo pretendiendo; y se elevó
Remontándose al precipicio mortal
De la felonía, con alevosía ingenua
Sin querer, mancilló su nueva cartilla
En blanco, y no se libró del espanto
Del arrepentimiento al sucumbir
Al salto emocional del pretender