martes, 29 de septiembre de 2009

La Insistencia


Y te ordeno que te vayas, y ahí sigues


fastidiando, sin inmutarte, en la lejanía

procurando no pensarte, y te vienes

como una ola imprecisa, un disparo

fugaz ráfaga inalterable, desconocida

insistente en mi mente


Y estas en letras rojas en verde semáforo

con vía libre, sangre caliente, respiro alterado

en un susto, una ansiedad, un descargo

ahí estas martillando el agua de mi sal

Insistente, en mi mente


Y en la labor diaria, y el entretenimiento

en el sudor, el rocío, en las colas de los tiempos

en el tumulto y en este vacío, en este instante

Insistente, en mi mente

lunes, 28 de septiembre de 2009

Es Verde







Eres verde como la quiere el poeta

Verde esperanza, verde fresco

hueles a nuevo a vegetal

a bosque, a campo florido



A pasto, grama y humedad

Verde, verde radiante

Vibrante en follaje

Verde natural, verde vivo

alucinante, un verde de verdad

veraz , voraz, vivo, vivaz













Letras



Hoy sólo quiero escribir

Y escribir sin parar

Y convertirme en letra

Hacerme un alfabeto,

Bailar con la prosa

Amar al verso

Llenarme de vocales

Untarme consonantes

Hacer oraciones

Frases sin sentido

Letras cabalgantes



Y tener un orgasmo de verbo

Con tu diccionario, de vocablos

Llenarme de textos

Aprender nuevas palabras

Convertirlas voltearlas

Ser un sinónimo predicado

Y un antónimo de sujeto



Y frases y enunciados

Caracteres en rebelión

Y seguir escribiendo

Un dictado de gramática





Hoy quiero convertirme en signo

Y ser un poema, un verso grafía

Una prosa un manifiesto…


Acostumbrándome



A este nuevo estado


A este sentir sin concebir

A no estar ni estás,

Ni estamos



Se acabó, es en serio

Después de tantas

Despedidas repetidas

Se nos rompió de un jalón

Una entidad que llamábamos

Relación, adiós ya no está



No está la relación,

No estas, no estoy

Y entonces…



No hay dolor, no hay acción

No hay gritos, no hay malas caras

No hay llanto ni risas

No hay ojos ni boca

Ni abrazos, ni piel

Ni olores, menos sabores

No hay alcohol, no hay escapes

Ni ídas ni regresos

No hay terceros, ni primeros



No hay pendientes,

no hay filteos

No hay coqueterías,

ni promesas sin premisa



Una soledad calma

La calma chicha del poeta

La espera, la sanación

El morir y resignarse

A nacer a lo mejor

Algún día






domingo, 27 de septiembre de 2009

EL VIEJO DE LA MONTAÑA




Sabía que tarde o temprano iba a terminar escribiendo sobre su gran quimera, “El viejo de la Montaña”, años hablando de el, este que vive en las afueras, muy lejos, o al menos ella así lo imagina, en una cueva o en una montaña, un viejo… si lamentablemente -para ella- tiene que ser viejo, tiene cierto gusto por los añejos de todo tipo, la música, los poetas, los pintores el vino y los hombres,  le parece que cuanto mayor son, mejor. Algunos piensan que es un problema no resuelto con la figura paterna, pero el caso es que a Soluna le gustan viejitos. Si un pretendiente le lleva diez años para ella sigue siendo muy poco, cree que los hombres mayores tienen cultura, paciencia, astucia y sobre todo la comprensión que ella necesita para su tan incomprendido, por ella misma , carácter.


Así lo describía en conversaciones miles que tuvimos, yo lo imaginaba como un viejo hippie, que alguna vez había sido algo, algo que podría ser cualquier cosa, pintor, poeta, actor, escultor, loco, o hasta algún asesino en serie, pero el tipo tanta veces descrito por Soluna, algo era y en algo andaba, si es que existía.

..." es un viejo si, y de verdad es lo que más me gusta, tiene el cabello largo, y se la pasa casi siempre desnudo o a medio vestir, el viejo escribe, pinta, cría animales, toma vino, fuma marihuana, se ríe todo el tiempo, de mi de el y de todo, no existe el mal humor en su rostro, le gusta vivir, y el también sueña con conocerme… es un viejo con sueños, como yo" .  decía.

Una vez ella cansada, de tanta espera,  con la carga de mal humor que provoca esta ciudad y harta de creer que el maldito viejo no existía, ni la cueva ni la montaña, y de tropezarse con viejos de ciudad. Se sentó en un banco del parque encantado, así le llamaba su parque predilecto, ya que estaba convencida totalmente que donde había árboles y plantas, también disfrutaban duendes hadas y encantos, ese día, el, se sentó a su lado. Ella respiro profundo sin percibir a su vecino, y así… "Te juro que justamente lo respire, al sentir su olor, y sabía que era el, no se si te ha pasado, pero hay abrazos que se detienen, mientras el mundo gira a su ritmo normal acelerado, hay besos matutinos y dominicales, que no son besos de saludos ni corporativos, hay momentos que son instantes donde el tiempo se paraliza, y ese día vi sus ojos, y sabía que habia llegado".

Y se quedó, hoy Soluna vive en medio de la montaña, en un sitio apartado, tan lejos que necesito brújulas para ir a visitarla, si este viejo loco no hubiese llegado por fin, quien sabe si ella termina por marchitarse, creyendo en lo increíble, pero lo extraordinario sucedió.

El viejo de la montaña… por fin llegó.

jueves, 24 de septiembre de 2009

martes, 22 de septiembre de 2009

Limpiando mi casa

Y después de despedidas repetidas


decidí limpiar mi casa

trabajo arduo y dantesco..




No imagine cuanto, hasta que abrí la puerta

Tanto tiempo viviendo en ti y parece que no eras

El hogar acogedor, ni la casa, ni el gajo ni el nicho,

Ni la cueva, ni la tumba, ni caleta, ni rancho,

ni templo, ni fuerte, ni cuerpo, ni alma

No eras nada,

Simplemente desconocida









En la mayor clandestinidad, entré

aparté la puerta principal

el polvo cubrió mi semblante,

rompí ventanas

el sol radiante encandilaba

Vampira anímica agonizante

la luz  dolía en el rostro

en un éxtasis extraño

decidí hacer ritual

y partí, dividí,

y no un hubo un solo lugar cerrado.







Habia fotos, cartas,

aromas escondidos,

música alusiva,

niños, adolescentes,

adultos y ancianos,



La casa estaba tan llena

y todos tan enterrados.




Decidí sacarlos, que cogieran sol,

Que buscaran camino, el suyo

ya que atrapados están en mi hogar

Y los solté a todos, que volaron en

ectoplasmas multiformes y psicodélicos

domingo, 20 de septiembre de 2009

Despedida... Repetida...

A ti que esperas un nuevo cambio


Una vuelta llamada revolución

Una mudanza radical,

Que yo en batalla quiero dar



A ti, mudo silente, que no me llevas

Más allá del mar, y la plaza oriunda

Sin tener la menor idea

De lo que quiero circundar



A ti, años usados, tiempo en espera

Sin lograr ver la cita anhelada

A ti, otra vez a ti, que no logras

Descifrar mi enigma, ni yo el tuyo



A ti, repetido, por sertirme cuidada

A ti en coro, y en bis, y en rima, y en verso

Desenfadado, que se convierte en universo

Indescifrado, a ti otra vez, aquí



A ti por ser, por estar, por amar

Por desconocido y reconocido

Por abundante y redundante

Por escaso y sensato

Por cobarde valiente

Por peleon temeroso



A ti, por descreerme

Sabiendo que soy tu crédito

A ti por creer en vales

Imaginarios, a ti por tu fe

Valga esta despedida

Que vale por ti.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Arethusa




Sin saber quien eres, te indago

metida dentro de las dobleces

Imprecisas del recuerdo,

te indago en la funda de las piedras

Te indago dentro, y fuera de esta

garrafa lactada de afonía.



Sin saber quien eres,

Más sin embargo te oprimo

en el acero de tu sueño

solitario, quimera de atolón

fortificada, que coagula el lloro

y vuelve ceniza el castigo,

y el rito hierático que palpita

no ayuda  mis alas

de hada en huida



Sé que en tu boca florece

la sal y vuelve firmamento la duda,

que hay trayectos que divagan

eclipses y caricias que trepan

aquí ahora y adentro





Maraña veterana cristalina

donde se forja la primavera.



Y quien dijo que no se puede ser ridículo

entre tanta antigüedad

Un toque picante, grasiento y humeante

Chorrea por la boca del intelectual….





Alzeheimer, alcoholismo colesterol

lengua larga para el estupor

la burla, la risa, el creer que es

Pitanza alimento para perecer



Hay van invadidas y ocupados

Sin darse cuenta que sólo son

…… Un chorizo criollo más.

jueves, 10 de septiembre de 2009

.... Y otros Demonios




Aquel día las hadas, elfos
gnomos y duendes fenecieron
Antes de la alborada
por un triste apagón de candor
y marchito el éxtasis
Se cubrió el bosque de falsos sentimientos.
Pasión, tras el azor de la transición
donde el pesado yermo de la vida
concurre y una agitación de conjuros;
hacen nichos tan lejos de mí
y de ti, en esta frondosidad
que sé muy bien a qué
huelen las osamentas

De la apatía...



Incuestionable es que caliento pensamientos

en una sotana de sepulturas

tan vivas en tus recuerdos

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Gay "Alegria"


Es una exhalación su hombría,
siendo veraz con el redivivo
y con los entes clandestinos

en el closet de su cuerpo

Corretean por las avenidas los nietos
de sus no nacidos postreros;

advierto desde la ventana el gris rosa
bordeando por sus fantasías
de floretes subversivo y mefíticos.

Marinerado con sombrilla

con el fulgor necesario

del aquel que fue impúber

tras haber mordisqueado

la carnada de la fornicación.

Más de cien eras milenarias sostienen
las mariposas con semblantes femíneos,

deseosas de sus entrañas,
púrpuras como una tormenta
crepuscular.


Vestigio sensual
entre mis muslos... Sólo tú,
espíritu semejante que zanja
encarnarme el contacto entre hendiduras.
Suave letargo que no es
más que una penetrante forma
de mantenernos fusionados,
tan contiguos...

Mar Adentro



Si dócilmente recorriera tus costas,
si mansamente sintiera tus extremos sobre mi piel,

mis labios, tu boca, nuestro aliento
entrelazando nuestras manos como sisellas
allá donde la explosión ahonda,
cabalgáramos en la mar
de tus rompientes,
percibirías
un murmullo de espuma
de reverberaciones ,
de estrella sin albor,
como fuego helado,
como fogata húmeda
que alumbra, y calienta
como aguacero con murmullo
a cascada que me moja
y calienta a la vez,
te enterarías, de esta,
sirena de tu costa
voz muda con su jadeo
de gaviota enamorada
que te pretendo.

Si sintiera en mí la lluvia
de tus océanos, la espuma de tu puerto,
la fuerza de tus olas
incitando los costados de mi cuerpo
en medio de los mares,
descendería a la sal de tu esencia
mar adentro, a la deriva.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Ni idea...



Ni idea por do vas, ni qué calzadas
te acarrea el sino que jamás tino
a revelar el periplo de tus sendasl
la travesía que lleva a tu firmamento.


Ni idea de que me pasa,
que a ratos la oscuridad me excede,
el frío indiferente de la expiración

Entra en mis huesos y se adueña

de este mi aliento de existencia.

ni idea de qué talante, ni sé dónde,
ni sé cómo, ni sé cuando emprendió
a elevar la angustia por mis vetas
y a lacerarme la lobreguez del ébano

ni idea por qué la pasión alzó sus cirios
más arrojados si sabía que la efusión
del céfiro y la corriente del animo
te obligarían lejos de mi cosmos.

ni idea con qué devoción engalanará
tu cuerpo mis caricias si en algún momento
los embates desembocaran en mis litorales
la espuma de tu excéntrica utopía.

ni idea qué, ni sé como, ni sé cuando,
ni dónde, ni por qué, ni de qué modo
se cortará la sinuosa era de la estación
y situará al manifiesto tus caudales.

Ni idea, pero te espero aquí, aferrada

en la abate ensenada del desvelo.

Elipsis



Hoy tengo un corazón doliente que repiquetea
a esquila desgarrada, do se reúnen
las corrientes trapiches y quimeras
y desvaría una cimbra de apego.

En mi seno palpitan nimbos de burbujas,
hojas que el espacio desguarnece
y tus dedos desvisten con lenguas
que saborea el ardor de mi cirio

Hay en mí embates ocultos que desconoces,
cadenciosas oscilaciones de vino vehemente
y cráteres que laten ébano
en el loco cabalgue de mis huesos.

Soy una luz derrochada en elipsis,
el espíritu ingenuo del último capullo,
la risita que inflama la ilusión
en la rueda eterna de los tiempos.

Por eso, cuando das oídos a mis señales,
y te dejas llevar por mis trovas,
sientes cómo la savia te bautiza
en un fecundo ósculo eterno.

Transparencia


(…) entre presunciones que se entrevén

umbrales de sombras sostenidas

en el albor que destaca un haz refulgente

impregnando matices desacertados

entre el ángulo de su ojos

la confusa ceremonia de tu nuez destella

entre el recreo de su imagen

la fresca acción de un semblante, cuyo destino

vibra erguido en una sonrisa

contra mí y contra el tiempo.