domingo, 9 de noviembre de 2008

Incognita


De relumbras increíbles te hablé

pero tu

no me entregaste rastro

sobre nuestro pendiente encuentro.


De océanos con erupciones en éxtasis te hablé,

y tú sólo me concediste un transitorio y urgente enigma poético.

¿De qué modo lograría irradiar pasión confusa

si nuestros cuerpos se hallan tan lejos

que desgarran escenarios de espacio sin tiempo?


Los nacidos de mortales se seducen;

te amo cual retoño nuevo.

Pese a todo, la incógnita se apropia

del “no poder”,y como gota de rocío

derramo sobre tus bordes poéticos.

No hay comentarios: